Promotoras de salud están luchando en contra la desinformación sobre el COVID-19 y vacunas en las comunidades latinos de Chicago

Promotoras de Salud
Conoce a estas promotoras de salud quienes luchan día con día contra la desinformación de COVID-19 y la vacuna Manuel Martinez / WBEZ
Promotoras de Salud
Conoce a estas promotoras de salud quienes luchan día con día contra la desinformación de COVID-19 y la vacuna Manuel Martinez / WBEZ

Promotoras de salud están luchando en contra la desinformación sobre el COVID-19 y vacunas en las comunidades latinos de Chicago

Martina Sánchez entro a una lavandería en el barrio de las empacadoras en Chicago saludando a todos.

Ella camina dentro de la lavandería con una encuesta sobre COVID-19.

“El COVID se transmite entre familiares, verdadero o falso?,” dijo Martina Sánchez. “Es verdad o falso?”

La señora de 75 años respondió rápidamente que “si”. Esta encuesta solo en el punto de partida. La señora le dijo a Sánchez que tiene miedo del coronavirus. Ella vive sola en un pequeño apartamento a unas cuadras de la lavandería. Ninguno de sus hijos, nietos o bisnietos la han visitado porque le tienen miedo al virus. Todos quieren mantenerla viva, dijo ella.

Hay muy pocos medios de comunicación en español, y es por eso que los inmigrantes latinos dependen en las redes sociales para encontrar noticias. Pero Martina Sánchez dijo que estas plataformas han compartido muchas teorías conspirativas y desinformación sobre COVID-19.

“Desafortunadamente, el Internet y las redes sociales han jugado un papel importante durante la pandemia,” dijo ella. “Yo he visto gente publicando videos de reacciones severas a la vacuna. Y el gobierno no está combatiendo los rumores con datos e información.”

Martina Sánchez es una de siete promotoras de salud del Centro San Bonifacio, trabajando para distribuir información sobre el virus. Estas trabajadoras recibieron entrenamiento del departamento de Salud estatal y ahora están compartiendo esta información a la comunidad.

Gracias al apoyo financiero del estado, Martina Sánchez y sus compañeras han proveído información sobre el virus a más de 4,000 hispanohablantes en Chicago. Ella dijo que esperan que el apoyo estatal continúe en la primavera y las promotoras de salud puedan seguir combatiendo la desinformación sobre la vacuna.

Martina Sánchez le apasiona su trabajo, y este llega en un momento critico.

Latinos tienen la tasa de infección de COVID-19 más altas en Chicago. Y un análisis reciente muestra que Latinos, en promedio, están muriendo de COVID-19 a una edad mucho más joven a comparación a otros grupos étnicos. Conforme al análisis, Latinos en Chicago tienen la tasa mas alta de mortalidad de COVID-19– una tasa cuatro veces más alta que residentes de Chicago que son anglosajones.

En una comunidad con un gran números de trabajadores esenciales quienes no pueden trabajar desde sus hogares, Martina Sánchez y sus compañeras dijeron que la desinformación ha contribuido a la propagación rápida de COVID-19. Ellas dijeron que muchos trabajadores esenciales no tomaban en serio COVID-19 porque pensaron que el virus era falso.

Lilian Jiménez, la directora asociada de la oficina de centros de bienvenida para los Inmigrantes y refugiados, dijo que entiende que es difícil compartir información verídica en las comunidades hispanohablantes. Y es por eso que le gusta el modelo “las promotoras de salud” para proveer información.

“La única parte del modelo es que es bidireccional; como un ‘tú a tú’. Nuestros navegantes están en la comunidad compartiendo esta información. Y la gente les hace preguntas,” dijo ella. “La gente no tiene miedo a preguntar porque son miembros de la comunidad, y les tienen confianza.”

Jiménez dijo que el estado (Illinois) ha proveído $3.2 millones en fondos, gracias a la ley federal CARES Act, para este programa. El dinero fue distribuido entre 17 agencias las cuales les pagan directamente a las promotoras. A finales de noviembre, 395 promotoras han contactado a más de 10,000 residentes.

Leticia Boughton-Price, presidenta de Illinois Community Health Workers Association (la asociación de trabajadores de promotores de salud), dijo que es esencial a contratar promotoras de salud quiees van a distribuir información del departamento estatal de Salud Publica sobre el COVID-19 y la vacuna en comunidades de color.

“Hay un papel específico que tienen las promotoras de salud por la relación única que tenemos con las comunidades que servimos,” dijo Boughton-Price. “Si tenemos la misma apariencia de las comunidades que servimos, ya sabemos que hemos compartido experiencias de la vida o también con enfermedades. Tenemos una manera de conectar con estas comunidades que no existe con otros profesionales.”

Boughton-Price empezó trabajando como una promotora de salud en la comunidad oeste de la ciudad dando educación a la comunidad sobre el asma y la diabetes. Durante ese tiempo de su carrera, se dio cuenta del tremendo potencial de este modelo de promotoras. Ella dijo que está tratando de convencer a los oficiales del departamento de salud para que reconozcan las importantes contribuciones del las promotoras de salud. Ella quiere que estos trabajadores, quienes son mayormente mujeres de color, reciban certificación del estado de Illinois para que los fondos continuen.

“La certificación es la clave para asegurar fondos y finanzas estables para estos trabajadores,” dijo Boughton-Price, añadiendo que la mayoría de los fondos vienen de fundaciones o becas.

“El estado de Illinois no ha decidido en una estructura estable de financiamiento para estas promotoras de salud en en Illinois,” dijo ella.

Y es por estas dificultades que el apoyo financiero no es garantizado para las promotoras de salud para que continúen dando información sobre la vacuna en contra el COVID-19.

Este trabajo es necesario. Muchos Latinos no confían en la vacuna.

Durante un jueves de invierno, varias personas entran a una lavandería colorida localizada en el barrio de Belmont Cragin en Chicago. El código postal 60639, que cubre la mayoría del barrio, tiene el segundo número más alto de infecciones de COVID-19 en el estado de Illinois, de acuerdo con datos del Departamento de Sanidad Pública en Illinois.

Margarita Sánchez – no es pariente de Martina Sánchez – ha hecho cientos de encuestas con hispanohablantes desde octubre. Y ella lleva más de 24 años como promotora de salud.

“Cuando yo era adolesente, escuchaba conversaciones entre a mi familia.Y decían, oye cuando viene mi hermano? Era un tio mio, y luego decían no, mejor que no venga. No nos valla a infectar,” ella dijo.

Su tío tenía el SIDA en los 80s. Ella quería educarse a sí misma y compartir la información con toda su familia. Durante la pandemia de COVID-19 ella está trabajando sin parar informar a su comunidad sobre el virus y donde hacerse la prueba y dónde se puede encontrar comida.

“Para mi promotora fue una decisión muy personal”, ella dijo.

Margarita Sánchez es simpática, graciosa y amable. Ella saluda a todos los que están en estan en la lavandería y platica con los que la conocen por su trabajo en las escuelas públicas y otros lugares. Ella dijo que la comunidad ya tiene más información sobre el COVID-19.

Cuando la pandemia empezó, la gente le decía que el coronavirus no existía. Pero ahora, mucha gente conoce alguien que fue infectado o alguien que ha muerto por COVID-19.

Ahora, la vacuna en contra el COVID-19 está en medio de muchas teorías conspirativas. Durante una encuesta recién, Margarita Sánchez le preguntó a una señora de Colombia si ella se pondria la vacuna. La señora respondió rápidamente que no.

Margarita se mantuvo calmada y le pregunto porque.

Durante su explicación larga, la señora le dijo a Margarita que no confía en el gobierno. La señora dijo que no es seguro inyectarse el virus al cuerpo (no es parte de la vacuna)

“Yo pienso que el gobierno, el estado, está jugando con las vidas de la gente”, dijo ella.

Margarita Sánchez entiende la preocupación. Ella le dio información básica sobre la vacuna, pero le prometió que regresaría con más información.

Durante las últimas semanas, Margarita Sánchez y otras promotoras han hecho encuestas a más de 600 personas, y la mitad dijeron que no confían en la vacuna. Margarita dijo que la causa de desconfianza de la vacuna en esta población son por razones políticas o religiosas.

Algunas personas desconfían de la vacuna porque fue desarrollado rápidamente, y otras personas simplemente no entienden cómo funciona la vacuna, ella señaló.

Es muy importante que esta comunidad confíe en la vacuna porque sino se administran vacunas en esta comunidad las infecciones y muertes en la comunidad Latina continuarán.

María Inés Zamudio es una periodista por WBEZ’s Race, Class and Communities desk (la estación de WBEZ en su departamento de Raza, Clase y Comunidades). Síguela @mizamudi